jueves, 26 de noviembre de 2009
Respaldo
http://de-vocacion-amarga.blogspot.com
sábado, 3 de octubre de 2009
Colusión por el cambio.
A.A.: Siendo las 3:33 de la mañana, se abre la sesión en nombre de Dios...
(Risas)
A.A.: ¡Silencio! Tenemos mucho que discutir, así que hay poco tiempo para reir. Las cosas no están tan cocinadas como creímos... el debate no fue lo que esperamos, sinceramente.
C.L.: ¿Y qué esperabas? Ese narigón memorión...
R.H.: Calma, calma. No se sulfure Carlos. Mire que se va arrugar más y con razón le van a seguir diciendo momio. Simplemente hay que seguir con la estrategia. Negar y negar. Si algo aprendí en mis MBM y mis PHD en los más prestigiosos college en yuesei es que los chilenos tienen pésima memoria...
Todos: ¡Aleluya, amén! ¡Aleluya, amén!
C.L.: ¿Usted cree, Rorrito?
R.H.: ¡Ofcorse, don Carlos! Sí no, pregúntele a Evelyn...
E.M.: ¿Qué pasa conmigo?
R.H.: Nada, nada, guachita. Pero, ¿Te suena de algún lado una radio Kioto?
E.M.: Eh... déjenme pensar... ¿Me la regaló mi papá?
R.H.: No lo creo. ¿Quizá un señor dueño de un canal?
E.M.: ¿Seba?
R.H.: No, loquilla. Un caballero que ya está en el Santo Reino.
(Más risas)
E.M.: Este... no. Nada.
R.H.: ¡Ve don Carlos!
C.L.: ¡Macanudo!
R.H.: Como decía mi inspirador, Joseph Goebbels: "Miente, miente, que algo quedará".
(Vítores espontáneos y risas macabras entre el público)
A.A.: Ya, ya. Basta. Queda mucho por hacer todavía. El desalojo peligra si nos confiamos. Y no podemos perder, miren que ya compré las pintura para mi nueva oficina en el Ministerio del Interior: negro oscuro...
P.L.: ¡Epa, Andrecito! Ya habíamos conversado...
A.A.: Usté lo dijo: CON-VER-SA-DO. No A-COR-DA-DO...
C.L.: ¡Qué soberbio spelling!
A.A.: Gracias (sonrojado)
P.L.: Miren, la cosa era así: si el presi era RN el ministro del interior era UDI y viceversa...
(murmullos)
R.H.: Amigos, no nos entrampemos en las viejas discusiones de siempre. Ya habrá tiempo para la repartija después del desalojo...
P.L.: ¡Claro! Como tú ya tienes asegurado el ministerio de propaganda...
R.H.: Se llama Secretaria general de la presi...
S.P.: ¡A callar!
(El público se arrodilla y colocan la frente y las palmas en el suelo. Los de la testera saludan extendiendo el brazo derecho)
R.H.: ¡Amo y señor! No lo esperábamos aún...
S.P.: Así veo, ineptos. Con razón no subo en las encuestas. Ustedes solo se dedican a repartirse la torta. Hagan como yo... no repartan.
C.L.: Sabias palabras, milor. Bien decía mi santa madre (risas muy bajas) que no es bueno limpiarse el popó antes de obrar.
S.P.: ¡Tatsrait, Charles! Gracias a su incompetencia, me vi muy mal en el debate...
P.L.: (entre dientes) y gracias al cirujano plástico también...
S.P.: ¿Cómo dices, Pablito?
P.L.: No, nada.
S.P.: Más te vale. Mira que ese ministerio ya tiene tu nombre...
A.A.: ¡Pero Seba!
S.P.: ¡Shatap! Aquí el que tiene el billulo manda y ese soy yo.
Todos: ¡Aleluya, amén!¡Aleluya amén!
S.P.: ¡Muchachos, la contienda es desigual! Si no, ¡pregúntele a Arrate!
(Risas demoniacas y febriles de la concurrencia)
S.P.: Ya, fuera de bromas, hay que parar la chacota. MEO me jode con lo de las platas de campaña y el Narigón delator sacando cosas de mi pasado. Esto puede salirse de control. Sin contar que la mamá de Chile no deja de crecer en las encuestas. Es por eso que he ordenado a mis esbirros en CHV, COPESA y EL MERCURIO que insistan en nuestras ideas fuerzas de campaña: la delicuencia, la puerta giratoria, la cesantía.
R.H.: ¡Sí, amo, sí! Hay que insistir en eso de los problemas reales de la gente. Nada de cambios constitucionales, reformas laborales, crecimiento del Estado...
(El público se estremece ante la pronunciación de la última palabra)
Todos: ¡Líbranos, Señor, del Estado!
S.P.: Gud, gud. Eso es. ¡Pronto los sith volveremos a gobernar!
Todos: ¡Ñaca, ñaca, ñaca! (Cantan)¡AFP sí, Estado NO! ¡Isapre sí, Fonasa NO! ¡Empresarios sí, Políticos NO!
(To be continued...)
viernes, 25 de septiembre de 2009
Malos sueños
viernes, 18 de septiembre de 2009
Frío
Paso las noches en vela
sintiendo el frío.
En mis manos,
en mis rodillas,
en mis pies,
el corazón.
Y siento que la alegría del mudo se contrae
y escapa.
Se funde en nada.
Y yo estoy a la mitad de nada.
Sintiendo el frío
paso la noches en vela.
Viene de mí
de mis entrañas,
de mi cabeza y mi pecho,
y no hay manta, calor ni abrazo que lo aplaque.
El sol es solo otra lámpara mortecina,
colgada del techo gris y húmedo.
El frío me congela,
me vuelve pétreo
y siento que ya nada puede entra en mí.
Dios no es más que un recuerdo,
un eco,
una vibración,
una campana lejana
que ya no me convoca.
Sé que estás ahí,
que existes,
que no te importo.
Por eso me duele haber crecido creyendo en tu Amor.
Ahora estoy compeltamente solo
y no hay ser humano en el mundo capaz de entender mi dolor,
mi frío.
Solo me declaran sus buenas intenciones.
Gracias,
pero no es necesario:
cuando el frío viene de adentro,
no hay estufa,
abrazo,
manta,
sol
ni Dios
que lo aplaque.
sábado, 12 de septiembre de 2009
La respuesta...
Mi dolor no es menos...
Me ha costado un tanto acostumbrarme a mi nueva vida de desempleado... bueno, eso y el hecho de estar medio "tocado" de la cabeza y del espíritu. Supongo que sentirse extraño es algo normal después de experimentar cambios tan bruscos como súbitos en la vida. Hace dos semanas, era un profesor con siete años de antigüedad y hoy... hoy ya no sé lo que soy. O tal vez sí: soy un desempleado, un cesante ilustrado. Al menos, lo elegí yo, y no fue tan difícil ante la disyuntiva: o salto del tercer piso del colegio o lo que es peor, tiro a alguien del tercer piso del colegio. Y aquí estoy, con mis años a cuestas, mi dolor de espalda que me parece ya parte del paisaje, mis bruscos cambios de humor, mi apatía criminal, mi pena profunda.
sábado, 5 de septiembre de 2009
Un simple papel...

Con un simple papel y un par de firmas, se fueron siete años de mi vida.
Con un simple papel en triplicado
Con un simple timbre
Con un simple "firmó ante mí"
Con la mirada adusta de un notario
Con las paredes limpias, frías, perfectas, muertas
de un céntrico edificio.
Con un simple apretón de manos,
con un "Que Dios lo inspire o que Dios lo ampare".
Con una simple llovizna de cuatro de septiembre
y un vendrán "tiempos mejores".
¿Y lo vivido quién me lo devuelve?
¿Y el cariño quién me lo descuaja?
Y estos años...
¿Para qué estos años?
Y ahora en mi nuca siento el desprecio,
de quienes pronto me clavarán sus tórridas palabras
porque los he abandonado a mitad de la contienda
porque me han derrotado
porque fui vencido
porque estoy quebrado.
¿Y el amor, quién me lo devuelve?
La fluoxetina?
El alprozalam?
El diclofenaco?
La ciclobenzaprina?
El paracetamol cada cuatro horas?
Con un simple papel en triplicado
y mi firma borrosa y corrida
por una gota furtiva
se fueron los años veinte de mi
vida.
sábado, 29 de agosto de 2009
Esta noche
Ha caído profunda la larga noche en mi alma
y siento que la vida me abandona.
No hay línea en el horizonte
y las estrellas no son más que luces muertas y frías.
Para qué vivir esta vida
si las esperanzas yacen en otras vidas
que viví fuera de mí?
Nada es lo que esperaba
Yo no soy yo:
soy otro que murió hace tiempo.
Mi fantasma se me aparece por las noches
y me pena por no ser él.
Mi cadáver se corrompe en una sala de clases,
en los patios,
las oficinas,
la sala de profesores.
Para qué vivir esta vida
si construí mi casa sobre la arena?
Para qué
si la angustía y el vacío
hacen su lecho en mi garganta?
Ya no queda nada!
Ya no queda nada!
tal vez, solo un grito ahogado en la noche
y una ventana cerrada y sola.
Me ha caído profunda la noche
y solo me queda el recuerdo del sol.
Ya nada queda
que no sea vacío, pena y dolor.
martes, 11 de agosto de 2009
Monstruos

Enríquez es quizá el peor error de la concertación, un monstruo creado por la estupidez de algunos dirigentes, que despreciándolo solo contribuyeron a fortalecerlo. Y siguen fortaleciéndolo. MEO no ganará la elección y dudo que pase a segunda vuelta, pero que ayudará al "gerente" y su pandilla feliz a llegar a La Moneda, no hay ni que negarlo.
Hace solo meses, Enríquez Ominami no pasaba de ser un diputado "lolei" y buena onda que se paseaba para arriba y para abajo con su amigote Escobar... Eso hasta que se le subieron los humos a la cabeza y se le metió la idea de que además de ser pésimo director, podía ser pésimo presidente de la república. Estaba en todo su derecho, y decidió competir, pero no, los idiotas de siempre, que han socavado una y otra vez a la concertación, le dijeron nones, no lo tomaron en cuenta y, estoy seguro, se rieron de él. "¡Qué va a competir este gallo!" "Y a este, ¿Quién lo conoce?" deben haberse dicho entre carcajadas. Idiotas...
Si MEO hubiese participado en las primarias de la concertación, no habría pasado de ser una anécdota, un pequeño bache y todos a trabajar por Frei... pero no. Dale con "ningunearlo", dale con no "pescarlo". Lo inflaron, lo dejaron crecer entre pataleta y pataleta, entre berrinche y berrinche frente a las cámaras acusadoras de la televisión. "Que la concertación es un feudo" "que hay caudillos" "Que no dejan participar" y el show había comenzado.
Para empeorar las cosas, una vez que "Marquito" se instaló en las encuestas y en el inconciente colectivo de quienes no están contentos con la concertación, pero no le creen nada al gerente, en lugar de dialogar, de buscar acuerdos, de llegar a un trato como "Mira, Marquitos, ya que estamos con esas, en buena onda, el que pase a segunda vuelta apoya al otro, ¿Ok? ¡Ok!", siguieron atacándolo, despreciándolo, haciéndolo más grande. Pusieron contra la espada y la pared a su padre, como si no fuera anti natura que un padre no apoyara a su hijo y, para rematar el circo de la estupidez concertacionista, comenzaron a atacar a la esposa de MEO porque trabaja en TVN y, según algunos desgreñados miembros del comando de Frei, eso era poco ético, saltándose el hecho de que casi toda el área dramática de TVN había participado en las campañas desde Aylwin a Bachelet...
Mientras, el gerente y su séquito neoliberal se frotaban las manos y Frei: "Bien gracias, de eso no hablo".
Enríquez, hasta ahora, solo ha demostrado demagogía, transformándose en el digno sucesor de Lavín. Qué más demagogo que un candidato que a propósito de la pena de muerte, dice que "ate dilemas ético y morales, debiese ser el pueblo quien decidiese". Claro, el pueblo es experto en materias éticas y seguramente ocupará su razón y no su corazón si le preguntamos ¿Está usted de acuerdo con matar a los violadores psicópatas asesinos de niñas inocentes? Sobre todo, con la profesional mirada que nuestros medios le dan a las noticias de esta índole.
Con todo esto, solo gana la derecha. La culpa es del chancho, pero también de los que le han dado una y otra vez el afrecho. Los mezquinos egoísmos de unos y los mezquinos intereses de otros, pondrán a los más egoístas e interesados en el gobierno, encabezados por el gerente.
Vale.
sábado, 4 de julio de 2009

El continente de los Simios
“¿Saben la razón por la que en Estados Unidos nunca ha habido golpes de estado?... Porque en Estados Unidos no hay embajada de Estados Unidos…”
Presidenta Michelle Bachelet durante conferencia en Washington.
Hace poco más de una semana, el mundo entero ha sido sorprendido por una noticia que en los albores del siglo XXI aparece casi como increíble. Una especie que se creía extinta desde finales de los años
Desde inicio de la década de los 70, esta especie que se había circunscrito siempre a determinadas regiones, comenzó a proliferar de manera explosiva, dejándose ver con inusitada frecuencia y violencia. Unos pocos ejemplares fueron invadiendo diversos países de la región, avasallando a quien osara ponérseles por delante. Es verdad que estos gorilas fueron cobrando fuerza, en gran medida, gracias a la alimentación exagerada que “naturalistas” estadounidenses les proveyeron y que, además, los gorilas se transformaron en las mascotas favoritas de las clases burguesas de los países americanos. A tanto llegó la popularidad de estos gorilas, que en los regimientos y cuarteles de las fuerzas armadas, se tuvo a varios corriendo alegremente por sus patios.
Como los gorilas era fuertes, fueron cobrando más y más poder, tanto que varios llegaron a generales y luego, después de asistir a cenas en la embajadas de Estados Unidos y bombardear algunos palacio presidenciales, se proclamaron presidentes, se colgaron medallitas y se dieron pomposos títulos como “Gorila General en Jefe”, como queriendo emular a los próceres o al Dux. Hay que recordar que nada de esto hubiese sido posible sin el apoyo de ciertos hombres de negocios a quienes los gorilas obedecían secretamente, como criaturas bien amaestradas que eran.
Así, durante los 70 y 80s, los gobiernos tuvieron juntas de gorilas y una serie de homínidos se hicieron cargo de la justicia y los primates del congreso. Inclusive, algunos simios se vistieron de sotana y justificaron las atrocidades de sus gorilas en jefe. Otros macacos (principalmente mandriles) encabezaron los organismos de inteligencia, secuestrando, torturando y haciendo desaparecer a quienes no disfrutaban de observar en cadenas de radio y televisión a los monos que tenían el poder. Tristemente célebre fue “Macaco Contreras” en Chile, que incluso osó poner bombas en pleno Washington.
Pero como nada es eterno, el pueblo de América poco a poco se fue desasiendo de los odiosos simios, a través de los medios pacíficos en que los gorilas no creían. Durante los 90, no volvimos a verlos, aunque sus huellas quedaron, pues aunque desaparecieron los gorilas, quedaron los monos más chicos, pero no por eso menos dañinos. Muchos de estos pequeños simios estudiaron en prestigiosas universidades Norteamericanas sistemas económicos Neoliberales que dejaron huellas de pobreza en sus pueblos, difíciles de revertir. En Chile, incluso, armaron constituciones que les permitían seguir atornillados en reductos de poder.
Pero en Honduras, hace poco más de una semana, los gorilas se dejaron ver nuevamente. Estuvieron escondidos en las mansiones de los poderosos de su país, esperando, maquinando, comiendo bananas. Hasta que les llegó el momento. Entraron a hurtadillas en el palacio presidencial, secuestraron al presidente, los metieron en un avión y adiós con él. Lamentablemente, otra vez, las fuerzas armadas se cuadraron con los gorilas y no con su pueblo, demostrando la predilección de generales y almirantes por los plátanos que les da la alta burguesía.
Afortunadamente, esta vez a los gorilas no les fue tan bien como antaño. No encontraron eco en otros gorilas de la región, y
Aquí en Chile, hasta ahora parecemos estar tranquilos. Los simios inferiores están felices con el sistema que ellos mismos dejaron anclado y que les garantiza la mitad del senado para ellos. Inclusive, tienen un candidato presidencial que, aunque ha renegado de los gorilas que lo hicieron millonario, sigue siendo un simio como ellos. Con él se prueba eso de que aunque el mono se vista de demócrata, mono se queda.
viernes, 3 de julio de 2009

Carta a Michael Jackson
Michael:
Y, sin embargo, me estremeció saber que habías muerto. Sentí una extraña y recóndita sensación que hasta hace poco no podía explicarme. Recién ahora me doy cuenta de que no sentí pena por ti, Michael, sino que sentí pena porque el mundo en el que crecí, ya no era el mismo sin tu presencia, algo había cambiado para siempre.
Cómo no, si escuchaba tu música en la radio, veía tus videos en la tele, mis compañeros iban con calcetines blancos y un guante en la mano para parecerse a ti. ¡Si hasta había un juego para Sega Génesis en que vestías traje blanco y camisa negra!
Cómo no, si en Pipiripao daban los dibujos animados de los Jackson five, si no importa dónde, cualquier reconoce un tema tuyo al oírlo, si para referirnos a ti en tono de broma llevamos nuestra mano a la entrepierna y gritamos ¡Aau! Cómo no, si Thriller es uno de los mejores y más divertidos videoclips que he visto, y aunque no lo reconozcamos, todo alguna vez habríamos querido hacer alguno de tus pasitos de baile.
Los últimos treinta años, para bien o para mal, el mundo creció contigo allí, con tus dobleces, con tus genialidades. ¡Si hasta mi abuela sabía quién eras!
Bueno, Michael, espero que ahora si encuentres las paz y la felicidad que en la tierra no pudiste hallar. Lamento todo ese trajín de autopsias y funerales públicos y el negocio que los buitres del capitalismo están haciendo con lo que queda de ti. Pero eso, seguramente, ya no te preocupa.
Good bye, Michael.
domingo, 14 de junio de 2009

El malo de la película
Así me fui acostumbrando al tajo justiciero del héroe, mientras éstos se acostumbraban a los dulces besos de las heroínas. Lo más cómico, si es que puede ser llamado así realmente, es que el papel de malo se fue haciendo parte de mí en la vida diaria. Nunca ayudaba a mis hermanos con sus estudios como se esperaba del mayor. Nunca saqué las notas que mi inteligencia tendría que haberme garantizado. Mis cuentos eran buenos, pero, siempre salían segundos en los concursos. Siempre fui un buen amigo, pero no calificaba como "hombre" de ninguna de mis compañeras.
Y, como nada parecía darme resultado, empecé a probar con el sarcasmo, la crítica y la ironía. Allí estaba Felipe, el ogro, sentado en el rincón más oscuro de la sala, sin polola, con uno o dos amigos, leyendo y hablando cosas que nadie más entiende, riéndose de sus estúpidas y "vacías" compañeras y de sus limítrofes compañeros. En la casa fue lo mismo. Decidí reducir mis risas al mínimo y ser lo más amargo posible en mis comentarios. Y me sentía bien, al menos ahora, estaría solo con motivos y no como antes, solo porque sí.
Quizá por eso, cuando vi Shrek me identifiqué tanto con él...
Después, cuando crecí y maduré y conocí a otras personas maravillosas, traté de renunciar a la máscara del eterno malo, de endulzarme un poco, de "ser mejor". Pero parece que cada vez que trataba de ser mejor solo me equivocaba más y hacía más daño. Fuera lo que hiciese siempre terminaba siendo otra vez el malo, el pesado, el que estaba equivocado o el que dañaba a los demás. Mis argumentos no lograban convencer, como fuese, el error siempre era mío.
Traté, por Dios que traté, de no ser ese murciélago negro y amargado, triste sempiterno, patético y solitario, pero me rindo. Renuncio. Me cansé de pedir perdón y convencerme de que no tengo razón a pesar de saber que la tengo. Ya no seré yo el que siempre dé marcha atrás. ¿Para qué? ¿Para recibir migajas de amor, de cariño? ¿Para que otros me sonrían hipócritamente?
Por unos años creí que algo brillaba dentro de mí. Ahora ya no sé si se extinguió o quizá nunca existió realmente.
Yo soy el malo de la película, y como tal sé de antemano que seré derrotado...
domingo, 26 de abril de 2009

El gerente
Evangelio según San Mateo, 6, 24.
Al salir del baño, limpio y perfumado, lo espera la camisa impecablemente planchada, la corbata de seda, los zapatos italianos. Sobre el velador, la botella de "Evian" y la caja de analgésicos. Todas las mañanas, desde el inicio de la campaña, se toma dos para los dolores de cabeza que vendrán con seguridad, antes de que acabe el día. Mira la caja de las cápsulas y se recuerda otra vez del "temita" de las farmacias. ¡Qué falta de previsión de su "team"! Menos mal que la sacó barata, piensa. Solo tenía un 2% de las acciones, ¡Qué son 1.800 millones de pesos hoy en día!
Al salir, el gerente ve a su chofer y a sus asesores esperándolo en la entrada. Siente que el día irá bien al ver la resplandeciente carrocería de su BMW bajo los rayos del sol. En pulcras carpetas negras, están contenidas las blancas hojas, aún con olor a tóner, que tienen las respuestas a las preguntas del día, las críticas al gobierno y las promesas que el cronograma establece deben realizarse esta semana. El pobre auto alemán sufre al cruzar las calles mal pavimentadas rumbo al primer acto de la mañana. Sufrirá más cuando el asfalto sea remplazado por la tierra y el barro. El gerente se da unos segundo para levantar la vista de su "abstract" para contemplar la realidad que lo envuelve a través de la polarizada ventanilla. Casas... ¿Casas? ¡Casuchas! Gente morena y mal vestida, iglesias derruidas, perros vagos, basura en las calles... Paciencia. Paciencia y valor se repite.
Luego, lo mismo de siempre. Dar la mano a alcades y concejales que le sonríen como bobos y a quienes olvidará tan rápido como pueda. Luego la chusma que lo saluda, que le grita; más allá la prensa, los flashes. La postura es la misma de siempre. Ha dejado en el auto la chaqueta, las mangas de la camisa arremangadas y la corbata un poco suelta, lo suficiente para que se vea el primer botón desabrochado.
Antes del "noon", el dolor de cabeza es manifiesto, solo que esta vez está acompañado de náuseas producto de las horrendas sopaipillas que tuvo que comerse. Con esas malditas cámaras sobre él, no hubo opción. "Con orgullo, el centro de madres Dignidad le ofrece estas sopaipillas caseras al candidato..." ¡qué asco! Va rumbo al aeródromo donde lo recogerá su helicóptero. Mientras, el BlackBerry se llena de mensajes y llamadas. ¡Amenaza de huelga de los sindicatos 1 y 2 en sus aviones!; Su club deportivo necesita nuevo entrenador rápido, las acciones se desploman; El editor de noticias de su canal no cortó lo suficiente la entrevista al otro candidato, ¡el dólar amenaza con cerrar a la baja!
En el helicóptero, lo espera un segundo equipo de "fellows" que lo informarán de cuanto deba saber acerca de las costumbres y tradiciones del pueblo que se apresta a visitar. Traje de huaso, chupalla, vino en cacho. ¡Empanadas y pebre! "A todo dices que sí, a nada dices que no..." escucha a lo lejos una canción. El día está por terminar. No todo mal, el dólar cerró 3 pesos mejor que ayer.
El gerente pasa por su canal para dar una última entrevista antes de irse a dormir. Todo bien. "Miente, miente, que algo quedará". El BMW lo espera a la salida del canal. Afuera la noche es fría y el la contempla desde su cómo habitáculo. Ve los rostros cansado del populacho mientras su poderosa máquina serpentea por entre los buses, taxis y colectivos. Por un momento se entrega a la compasión por ellos, pero la supera rápido. No es su culpa ser más afortunado que el resto. Fue su trabajo lo que lo puso en su posición, su "emprendimiento". Claro, ayudó un poco la buena educación pagada que le dieron, los años en universidades extranjeras y los datos sobre empresas públicas privatizadas que le daban sus amigos en el gobierno de los uniformes. ¡Pero todo eso habría sido inútil sin su incansable esfuerzo por ten..., ser más en la vida!
El gerente se acuesta tranquilo y pronto concilia el sueño. Un sueño como le corresponde a un hombre con la conciencia tranquila. Falta poco para coronar una vida llena de logros. Es cierto que las encuestas están cada vez más estrechas, pero no lo inquietan demasiado. Nadie sabe mejor que él eso de que "el dinero todo lo compra" Más temprano que tarde, quizá no ahora, pero pronto, su inversión será recompensada con un cómodo sillón en La Moneda.
domingo, 5 de abril de 2009
¿Pedagogía o pedaporfía?
Como profesor me siento preocupado y hasta cierto punto, desesperanzado respecto a esta situación. Cómo es posible que quienes deben ser los primeros en conducir por el sendero de la libertad y el pensamiento crítico no tengan una sólida formación cultural o no posean habilidades lingüísticas mínimas, las mismas que después exigimos a nuestros alumnos. Claro que el estudio es preocupante, pero ¿Qué pasaría si hacemos la misma prueba con alumnos de ingeniería, medicina o leyes? ¿Saldrían realmente mejor parados?
El problema, querido lectores, no es solo de los estudiantes de pedagogía, sino de el sistema educativo chileno en general. Seguimos por el camino de la educación bancaria, y lejos de avanzar, gracias a indicaciones de la nueva LGE, vamos de la educación a la instrucción, vale decir, transmitir sin procesar.
En el consejo de profesores del viernes me preguntaba: ¿Estamos educando hombres y mujeres libres? ¿O solo perpetuamos el sistema que públicamente muchos criticamos, pero no hacemos nada por corregir de raíz? ¿Estoy haciendo clases a los directores o a los dirigidos del mañana?
Respecto a los profesores del futuro, el problema no es tan difícil de corregir, pero no hay la menor voluntad de hacerlo. Mientras cualquier universidad siga abriendo facultades de educación sin la menor supervisión, mientras los más bajos puntajes de la PSU ingresen a pedagogía, mientras no haya un verdadero filtro en las universidades, nada cambiará. Nuestra ministra de Educación, esa luminaria, dice que más becas serían la solución. ¿Para qué? Para decirle a un buen puntaje y un buen estudiante: "Nosotros te pagamos la carrera, pero después, confórmate con un sueldo mucho menor que el de cualquier otro profesional, confórmate con hacer clases en salas pequeñas con 45 alumnos, confórmate con no tener horas para prepara tus clases, confórmate con soportar a los mafiosos de la educación también conocidos como sostenedores y, por último, confórmate con que ante cualquier problema tú y solo tú serás el responsable de los problemas en la educación de Chile".
Y claro está, siempre que hay un fracaso nunca es culpa del gobierno, de los ministros, de los sostenedores, de las corporaciones municipales y privadas, de las políticas, de los planes y programas, de los padres y apoderados, de los medios de comunicación, del modelo de sociedad en que vivimos y, mucho menos, de los alumnos. Siempre, ayer, hoy, siempre, el culpable eres TÚ, iluso que alguna vez soñaste "Fundir el cobre y limar las caras del diamante".
martes, 10 de marzo de 2009
Cañón
No recuerdo bien cuándo fue que llegó a habitar nuestra calle y su pequeña plaza. Sé que desde hacía mucho lo veía por ahí, vagando sin rumbo definido, muchas veces detrás de un peatón desprevenido, de un niño y sus golosinas o ladrando guturalmente. Nunca lo vi cachorro, siempre fue como ahora: gigante. Negro y de pechera café, con unas largas orejas caídas, me recordaba al perro sabueso de un cuento infantil que solía leer cuando recién había aprendido a hacerlo.
Por sus enormes orejas, mi familia y yo lo bautizamos como "Churrejón" una tarde cuando mi madre volvió de la verdulería seguido del singular e inmenso can. Mi madre nunca ha sido muy "amiga" de las mascotas, a pesar de que en casa tenemos dos perros pequeños, pero por algún motivo extraño, sentía una simpatía extraña por aquel perro orejudo. Y así se fue quedando en nuestra calle, habitándola de a poco, llenando sus espacios con sus carreras parsimoniosas y sus ladridos profundos. Aceptando de buena gana la comida que, primero nosotros, y luego varios vecinos comenzaron a prodigarle.
Así, de poco, nos fuimos enterando de pequeños datos biográficos. Su nombre real era Cañón -sepa Dios por qué- y venía de la población vecina a la nuestra. Él había cruzado la frontera que los humanos evitan. Cañón venía de las casas más pobres del barrio, donde nosotros, la "gente de bien" tratamos de no ir. Ni mirar. Ni hablar con nuestros vecinos de una calle. Él vino de donde nuestros prejuicios nos alejan, de donde nuestras palabras nos separan (increíblemente, nosotros vivimos en una "Villa" no en una "población", lo que en Chile hace una GRAN diferencia), resguardando la dignidad de quienes ganan unos pesos más al mes o tuvieron la suerte de estudiar algo más que lo básico. Cañón es un espalda mojada, un sudaca. Cruzó desde México hacía nosotros, que nos creemos Estados Unidos. Atravesó la calle que nos separa, que en este caso es como el Río Grande.
Y pese a ser un inmigrante, Cañón juega con los niños y nos alegra la tarde cuando volvemos del trabajo y nos mueve la cola. Cuando se sienta elegantemente en las escalinatas esperando una palmada en el lomo o una caricia en la cabeza. Es verdad que no todos los quieren, siempre hay viejas que detestan todo lo que para ellas no está a la altura de su metro cuadrado, y reclaman inventando enfermedades mortales o influencias nocivas sobre los finos perros de sus casas, y no dudarían en llamar a la perrera si no fuera porque tampoco quieren echarse a los demás vecinos encima. Pero Cañón no se inmuta. Él sigue feliz ladrándole a las motos o corriendo tras las pelotas de fútbol.
Quién sabe si Cañón realmente vino buscando una vida mejor, con más cariño o más comida. A mí poco me importa eso, pues siento gran cariño por él y no me importa salirme de vez en cuando de mi exiguo presupuesto para comprarle una galletas. Tampoco sé si será capaz de entender lo que le cuento mientras le doy una a una las galletas y si él sentirá cariño por mí (yo creo que sí), pero sí sé una cosa: a él no le importa de dónde soy yo. Es es una importante lección de dignidad.
Vale.
martes, 24 de febrero de 2009

Pan y circo
Me parece vergonzoso lo que ocurrió durante la primera jornada del festival de la canción de Viña del Mar. Aunque quienes me conocen saben que nunca he comulgado mucho con dicho "certamen" (como lo llaman tan erróneamente los periodistas, guardianes de la sabiduría popular), mayormente no me parece que sea nada censurable y, debo reconocerlo, de vez en cuando ha manifestado calidad en los espectáculos que ha mostrado. Sin embargo, lo de este lunes...
Ya he comentado en varias ocasiones que uno de mis artistas favoritos es el cantautor catalán Joan Manuel Serrat, por ello, estaba muy feliz de que fuese el encargado de abrir la primera noche del mentado festival, que, como nos viene recordando nuestra televisión hace semanas, es el número 50. Sin embargo desde antes yo tenía ciertas aprehensiones respecto a cómo sería su recibimiento por parte de ese invento mediático del "monstruo", principalmente por la extraña distribución de "artistas" que tendría la primera jornada. No obstante, me tranquilizaba saber que a un artista como Serrat, con décadas de trayectoria, con reconocimiento mundial, con una discografía impecable, con un compromiso con la libertad y la democracia, con una cercanía con la historia reciente de nuestro país, no sería posible que nuestro pueblo, ése que se sienta en la galería, cometiera una aberración. ¡Aún no me explico cómo sigo creyendo tanto en "nosotros"!
No solo las pifias que se podían escuchar cada vez que Serrat intentaba hablar fueron las que me hicieron doler el estómago. Con qué poco respeto se trató a quien realmente debió ser el protagonista de esa noche. A un verdadero artista, ese título que tantos intentan echarse encima (hasta el payaso flaite de la micro se hace llamar "artista"). A un verdadero autor de canciones, en todo el sentido de la palabra. Y toda mi crítica va más allá de gustos personales, pues no solo se trata que te guste o no, sino que se trata del respeto que debe darse a quienes se lo han ganado, muy por sobre efímeros éxitos mediáticos. Nunca me ha gustado la ópera, pero no se me hubiese ocurrido ir a pifiar a Verónica Villarroel si hubiese cantado algo.
Me molesta la tremenda ingratitud de nuestro pueblo. No quiero convertir a Serrat en un héroe, pero cuando nuestro país vivió uno de sus peores períodos de la historia y muchos se callaban, él alzaba la voz por nosotros a través del mundo.
¿Y cual fue el reconocimiento? ¿Una antorcha de plata? ¡Por favor! A Camila y La noche gaviotas de plata... me perdonarán los "fans" de esos grupos, pero no podemos comparar. No es una crítica a esos grupos ni a su "arte" -aunque, claro está, no hay que ser poeta o haber terminado el colegio para componer esas letras de sus canciones- sino al hecho de que, a veces, por una cuestión de dignidad, deberíamos dejar a un lado los ratings, los fenómenos de taquilla, las fotos de portada y los programas de farándula para mostrar que hay cosas mejores y reconocerlas públicamente. Todo eso va, realmente, construyendo el alma de un pueblo.
O ¿cree alguien realmente que en 20 años alguien se acordará de La noche?
Bueno, perdónenme lo virulento, pero necesita el desahogo. Después de todo, la culpa no es solo de los chanchos, sino también de quienes les dan el afrecho: nuestro cada vez más inteligentes medios de comunicación. ¿Cómo no enganchar con las sórdidas portadas de Las Noticias Últimas, perdón, Las Últimas Noticias, Los fantásticos programas de PiñeraVisión o Mega como Yingo, SQP o Mira quién habla. Mejor ni hablar de The Simpson Channel conocido antes como Canal 13 o nuestro "canal de todos, pero no para todos" de TVN.
God bless the cable!
En fin, cada país tiene los medios que se merece. ¿Creo que así era la cita, o no?
lunes, 12 de enero de 2009
La infamia
No puedo negar mi indignación al enterarme de que hubo quienes se aprovecharon del dolor y la trágica desaparición de muchos compatriotas para sacar réditos personales y aprovecharse del Estado que intentaba reparar de alguna manera el daño que sus agentes en tiempos oscuros de nuestra historia causaron. Juicio y castigo para ellos. Para esos pocos que sobrepusieron a cualquier dignidad su propio egoísmo.
Pero mi indignación mayor vino después. Mi indignación mayor es para quienes se aprovecharon de esta trágica situación personal para sacar créditos políticos y, además de pasadita, volver a poner sobre el tapete la "verdad" de los detenidos desaparecidos: que son un invento de la izquierda y el marxismo internacional.
Estos siniestros personajes, que desde llegada la democracia permanecen en las sombras o se han colocado la máscara de "demócratas", siguen moviendo los hilo para que su teoría de de que los detenidos desaparecidos están veraneando en Cuba desde hace unos treinta años sea creída por los chilenos. Esos íncubos de Pinochet -a los que por respeto no llamaré personas- quieren que nos traguemos eso de que no existen detenidos desaparecidos, a pesar de los cientos de cadáveres que sabemos se encontraron, de las miles y miles de hojas de expedientes que duermen en tribunales y de los pocos testigos que se atrevieron a decir la verdad.
Para sustentar sus denuncias, señalaron a los cuatro vientos que tenían nombres, listas, testigos oculares que habían visto caminando muertos solo de la risa a los desaparecidos. Revelarían la gran verdad, la historia tendría que reescribirse. La ineptitud del gobierno quedaría al descubierto y Punta Peuco Resort, desocupado. De paso, su candidato presidencial resultaría favorecido, pues sería el garante de la verdad.
Se le olvidó a los homúnculos que la verdad siempre aflora. Y que por más tierra que le echen encima, por más que la arrojen atada a un riel al mar o la quemen en un horno, la verdad saldrá a flote, pues aunque ellos lo nieguen, solo la verdad nos hace a todos libres, y quizá a ellos le devuelva la dignidad de seres humanos que tanto se han empeñado en perder.
Pobre diputada. Me da pena, pues perdió todo, TODO, lo que creyó ganar con creces. Me da pena, pero se lo merece. No hay excusa que la redima. La excusa, de hecho, agrava su falta, pues deja de manifiesto su ignorancia y su falta de inteligencia para trabajar (debe ser la única en Chile que no sabe que el Mamo Contreras escribió un libro o la única que hace denuncias sin verificar sus fuentes). Se lo merece, además, porque se queja de que el ministro Vidal revelara la información, pero ella pregonó por días que tenía información "exclusiva" que iba a hacer rodar cabezas y todo su séquito de amigos la alentaba y aplaudía. Se merece la humillación que se ganó. Se merece el escarnio público que ahora debe soportar.
La lección: no se juega con la verdad, no se juega con el dolor y no se defiende lo indefendible. El día en que la derecha entienda eso y de una vez defienda los derechos humanos y se aparte de la dictadura de Pinochet, ese día y solo ese día, será de verdad democrática.
Pero solo Dios sabe si llegará alguna vez ese día.
Vale.


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